Nada es como antes… todo ha cambiado
«El amor es el deseo de salir de uno mismo.» — Charles Baudelaire
La tecnología cambió la forma en que nos comunicamos. También nos acostumbró a comparar nuestra vida con las vidas que vemos en una pantalla. Y cuando medimos todo el tiempo lo que tenemos contra lo que otros parecen tener, empezamos a preguntarnos si algo, o alguien, mejor nos estará esperando.
Comparamos más porque tenemos acceso a más.
La gratificación instantánea nos acostumbró a aburrirnos rápido y a exigir soluciones inmediatas. Hacemos lo mismo con las relaciones. En lugar de trabajar en lo que nos duele o de cambiar los patrones que no nos hacen bien, buscamos en otra parte porque imaginamos que otra persona lo hará todo más fácil.
Y a veces lo único que logramos es repetir los mismos problemas con otra pareja.
Otra cara. El mismo patrón. Hasta que decidimos sanar.
Alguien puede ser una persona maravillosa y aun así no ser la persona correcta para ti. La compatibilidad depende de lo que buscas, de lo que necesitas, de lo que necesita el otro y de la vida que cada uno quiere construir…
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